Caster Semenya o la discriminación “natural”

La Asociación Médica Mundial (WMA) instó a sus miembros a no administrar medicamentos que disminuyan el nivel de testosterona en atletas con diferencias en el desarrollo sexual para alinearlas con las controvertidas regulaciones de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF).

El llamado de la WMA, que dice representar a los médicos de 114 países miembros, sigue el fallo del Tribunal de Arbitraje para el Deporte (CAS) a favor de la IAAF en su caso legal contra la doble campeona olímpica sudafricana Caster Semenya.

La decisión del CAS significa que Semenya y otros atletas afectados tendrán que tomar medicamentos para reducir su testosterona si ella quiere continuar corriendo en el escenario mundial en eventos entre 400 metros y una milla (1600 metros).

El tema es suficientemente debatible en distintos aspectos, donde cada parte tiene verdaderos argumentos de razón. Con lo único que discrepo es con la decisión de la IAAF de poner en vigencia las regulaciones sobre el tema, el miércoles 8 de mayo.

Las reglas significan que las atletas femeninas con niveles naturalmente altos de testosterona que deseen participar en eventos de 400 m a una milla deben limitar médicamente ese nivel a menos de 5 nmol / L, el doble del rango femenino normal de menos de 2 nmol / L.

El presidente de WMA, Leonid Eidelman, advirtió que la organización tenía “fuertes reservas sobre la validez ética” de las reglas de la IAAF, lo que podría tener un impacto considerable en el deporte y las federaciones internacionales.

Eidelman criticó a la IAAF, alegando que sus regulaciones se basaban en “evidencia débil de un solo estudio, que está siendo ampliamente debatido por la comunidad científica” y dijo que deberían eliminarse de inmediato.

Los atletas que posean las condiciones descritas, que deseen participar en el Campeonato Mundial de la IAAF 2019, que se realizará en Doha, la capital de Qatar, del 27 de septiembre al 6 de octubre, deberán comenzar a tomar medicamentos en una semana.

Aquellos afectados por las reglas deben someterse a una muestra de sangre antes de esa fecha para medir su nivel de testosterona sérica y evaluar su elegibilidad.

Ahora el reto es consolidar la investigación necesaria para demostrar si es completamente cierto que la condición natural de Semenya y otras corredoras de élite, es un factor significativo de ventaja en el deporte. La IAAF muy probablemente, no aporte mayores esfuerzos en esas pesquisas.

A su vez, Semenya deberá tomar una decisión. O continuar el “proceso” o tomar su derecho de dejar de un lado este agudo tema que ha marcado su trayectoria.

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